AFROCENTRADAS

                            La auto-representación

                                           como 

                                                 coartada

by

Andres Alvarez

Un rumor de Benin

la trajo al fondo de esta tierra

Nancy Morejón

Aylee Ibañez. "La vergüenza de Olokun", 2018

 

El pasado mes de Octubre quedó inaugurada la muestra Afrocentradas en el Club Cultural Matienzo de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Curada por Colleen Ndemeh Fitzgerald, también activista y artista, la exposición formó parte de la jornada de actividades en torno a la diáspora africana y en ella confluyeron las obras de las creadoras visuales  Aylee Ibañez, Mar Díaz, Malu Campello, Ngwazile Rissonga Ndama. 

 

Los espacios de visualización de artistas de la diáspora en determinados contextos culturales es insuficiente si se tiene en cuenta que estos están constantemente en peligro de ser regidos desde posicionamientos y narrativas coartadas por un sistema del arte que privilegia  la producción artística inscrita dentro de una dinámica de matiz centro-europea. Ese estandarte de paradigmas incluso se extiende a otros contextos, como lo es el de muchos países latinoamericanos donde las voces mestizas y originarías fueron programáticamente silenciadas, a pesar de la revindicación actual que se vive desde lo político y lo social. De ahí que, cada pequeño intento, gestión o espacio de intercambio es siempre una ganancia para los horizontes posibles de visualización de estos creadores.

Hacer un  autorretrato con el retrato de amigas es la posibilidad de creer que somos seres hechos con la magia ancestral que habita en cada mujer con la que te cruzas en el camino de la libertad. 

                                                                                                                       Mar Díaz 

Mar Diaz. "0880 AUTORETRATO ", 2019

Mediante una exploración del cuerpo y la figura femenina se acercan estas artistas a problemáticas vinculadas a lo racial, la pervivencia de matrices culturales y religiosas, los conflictos de la diáspora y el impacto de una herencia colonial sobre las subjetividades. Esto es sin duda una prueba del valor que ocupa la auto-representación como estrategia artística.

Podríamos señalar como un logro de la curaduría, el hecho de aunar una serie de propuestas que coinciden en la auto-representación de mujeres afro dentro de un contexto cultural donde la presencia y pervivencia de la africanidad es una cuestión que aún se debate en el espacio público. Entendamos aquí la auto-representación no sólo como un remedo del típico género del autorretrato dentro de las artes visuales, sino de un artilugio eficaz que otorga visibilidad y permite al sujeto dejar huella de su presencia en el contexto cultural y social donde se desenvuelve.

Aylee Ibañez, artista e historiadora del arte de origen cubano, desarrolla su obra audiovisual paralelamente a un trabajo teórico sobre la racialidad, la religión y el posicionamiento femenino frente un entramado sistémico básicamente patriarcal . Para Afrocentradas, Aylee presenta su serie fotográfica titulada ​"Sobre el Placer propio"​. El autodescubrimiento femenino desde lo corporal y sexual son, en este caso, los principales ejes discursivos desde los que se posiciona la artista. Aquí el cuerpo es re-explorado y problematizado. Por un lado, juega con determinadas pautas establecidas de lo femenino y, por otro, las dinamita, al dejar expuesto el propio cuerpo como un espacio de pugna entre la represión, el placer y las nociones de fortaleza y vulnerabilidad. También establece un juego con diversos referentes de la religión afrocubana: el fundamento religioso de los colores asociados con deidades de este panteón o la simbología de determinados elementos de la vida cotidiana dentro de la religión yoruba.

De izquierda a derecha: Aylee Ibañez, Malu Campello, Mar Diaz y Ngwazile Rissonga Ndama; artistas integrantes de la Muestra Afrocentradas

Si en Ibañez el cuerpo está refiriendo una condición y un estado del ser desde el intimismo, la teatralidad y la auto-representación, en la obra de Mar Díaz está vinculado con el registro del yo desde lo real, un yo dentro de una comunión de voces iguales. Mar Diaz hace uso del retrato en su serie​ 0080​. La artista parte de su propia representación para fotografiar a mujeres afro de diversas regiones de Argentina. Para la creadora la formación de la identidad en relación con los semejantes juega un rol central; la propia artista esclarece: “ Uno se construye a partir del contacto con el otro, uno forma su esencia a partir de las personas que te componen, entonces me pareció lógico conectar los autorretratos con todas esas mujeres“. Su obra, aunque en apariencia mínima, realiza un acercamiento de fuerte impacto poético y visual en torno a la fisionomía, la racialidad y la puesta en solfa de determinados cánones de belleza preestablecidos. Díaz declara, además, que su pieza es un homenaje a la creadora sudafricana Evelyn Joyce Mccrea y su obra “​Isindanga​” a la que toma como referente.

Deje de mirar para afuera para entender quién soy y me vi reflejadx en mis compañerxs, mis amigxs. También choque contra sus diferencias pero esto me ayudó a entenderme mejor. Mi esperanza es que esta obra de alguna forma sea, pueda ser un espejo.

Ngwazile Rissonga Ndama 

Ngwazile Rissonga.

"myè o are", work in progress

A la experiencia dentro de la comunidad recurre Ngwazile Rissonga Ndama, quien aborda lo racial y la diversidad que compone la diáspora africana. Ngwazile hace uso en “myè o are” de lo documental como una manera de dejar huella de su presencia dentro de la comunidad artística de origen afro y para ello presenta imágenes de performances y acciones realizadas junto al colectivo Kukily y otras experiencias afines. Sin Embargo, “myé o are” excede la noción ordinaria de registro y se construye como poema visual. En su voz Ngwazile teje un texto confesional con impresiones de su relación con sus semejantes para llegar a comprenderse a sí misma. En ella esa noción de “dejar huella" o de redescubrirse como individuo en ese tránsito, viene dada como una especie de reconciliación con elementos del pasado que van desde la niñez hasta sus experiencias más recientes. No obstante, la artista constata que, en ese auscultarse, en ese reconocerse, ya no es la que ayer era. Por esto considera su pieza como un work in progress, algo que muta y se construye en el devenir

Malu Campello.                            "TOPO DA PIRÁMIDE", 2018. Detalle y vista general

Por su parte, Malu Campello titula su serie fotográfica “TOPO DA PIRÁMIDE”. Su fotografía también pasa por el registro y el retrato, pero en este caso parte de una necesidad de eternizar un momento de inspiración. La artista retrata a diferentes mujeres afrodescendientes, e intenta captar la magia de sus rostros. También recurre al retrato grupal. Con esta serie lanza un pronunciamiento en torno al posicionamiento de la mujer negra dentro del imaginario colectivo. Campello no sólo intenta erigir o restituir un sitial, sino que lo hace desde la fuerza inspiradora que proviene de la comunidad.

  Inauguración de Afrocentradas

En todas ellas debe resaltarse el uso del cuerpo, el cuerpo como instrumento para materializar una condición, una condición por la que ciertas identidades son situadas en una zona de “precariedad“, si comprendemos el término a la manera de Judith Butler, quien asegura que tal situación no sólo es propiciado por la violencia ejercida por instituciones de poder como el estado, sino que esa “precariedad” o vulnerabilidad viene dada por la violencia sistémica, cuando los sujetos construyen su identidad más allá de patrones preestablecidos. En estas dinámicas de negociación y reafirmación identitaria donde „la performatividad corporal" juega un rol central en la re-colocación de esos sujetos en la esfera pública, desde la exploración de un territorio telúrico.

 

En Afrocentradas lo femenino se asocia a la racialidadd, a determinadas prácticas culturales y su posicionamiento político. Entramados que permiten confrontar zonas de crisis y traspasar el espacio aséptico del white cube. Podría afirmarse entonces que la auto- representación como estrategia de construcción de la obra artística, en este caso, es una herramienta para el auto-posicionamiento, una reinserción del sujeto afro, migrante, femenino dentro de una dinámica desde la que puede empoderarse.

 

Desde aquí se lanza un reclamo que permite ampliar el horizonte perceptivo sobre la mujer en determinados territorios, pero además sobre la importancia de la existencia de una pluralidad de voces en cada escenario de la cultura.

 

Material Visual: Cortesía AFROCENTRADAS.

Redacción  Andrés Alvarez©2019

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