Charlotte

Posenenske

work in Progress

El arte de Charlotte Posenenske (1930-1985) fue revolucionario, innovador y muy breve. La artista alemana abandonó su actividad artística a finales de los años 60, al considerar el arte como un cómplice del sistema capitalista y no una forma de combatirlo. A diferencia de sus coetáneos del Minimalismo y Conceptualismo americano, con quienes tuvo contacto y compartió afinidades formales, el arte abstracto de Posenenske no pretende eludir un significado extrínseco y está dotado de una fuerte referencialidad. Su obra es un esfuerzo por tratar de integrar al ser humano en una sociedad industrializada, que es por naturaleza alienante y opresiva. Tiene por tanto un concentrado componente social y lúdico, muy afín a las corrientes vanguardistas de la época, como fue el movimiento Situacionista o Fluxus.

Las esculturas de Posenenske forman parte del complejo tejido social, desde el momento en que sus diseños se entregan a los trabajadores de la fábrica, hasta que se encuentran expuestos en el museo. El arte conecta a artistas, trabajadores, materiales, máquinas y espectadores.

Lo que es innovador en su actitud artística es su concepción del arte como producto de la coperatividad social y su carácter participativo. El consumidor de arte tiene que implicarse activamente con la obra. Posenenske se opone a la actitud burguesa frente al arte. Tanto a la contemplación desinteresada y a la posición estática que tiene la obra de arte en el museo, como a su mercantilización. El

arte tiene que motivar la reflexión y la manipulación de los objetos artísticos. El espectador pasivo tiene que convertirse en un consumidor creativo. De esta forma sus series de esculturas modulares o „antiobjetos“, susceptibles de ser manipuladas, pretenden desempeñar una función social liberadora. El arte es un antídoto contra la alienación. Posenenske creó esculturas con materiales industriales que evocaban el entorno urbanístico de la posguerra en Europa. Las obras escultóricas de Posenenske parecen readymades.

Pero detrás de la recreación personal e idealizada del objeto industrial hay un proceso de producción que la artista dirige en la fábrica. Las formas aerodinámicas y pliegues de metal lacado, creadas por ella misma, recuerdan a partes de automobiles, a paneles de publicidad o a señales de tráfico. En la sala de exposición se establece una relación contingente entre el espectador —que reinterpreta su mundo—y los objetos. El arte produce un significado social. Lo importante es que el consumidor de arte participe y se divierta. Que interactúe con la obra, que la cuestione y juegue con ella. Posenenske también se opuso a la centralidad tradicional de la autoría artística. La mayoría de sus cuadros se vendieron sin firma. Y la sustitución del pincel por el bote de spray o la cinta adhesiva de colores, no hacen sino acentuar su deseo de desplazar al autor en favor de la obra.

Charlote Posenenske estaba en contra de que el objeto de arte fuera accessible solo a las élites.

Para subvertir el establishment mercantil del mundo del arte, Posenenske fijó el valor de la obra artística estrictamente en relación a su coste de producción y creó ediciones ilimitadas.

El MACBA presenta „Charlotte Posenenske "Work in Progress“, una exposición organizada por la Dia Art Foundation.

En el show se reúnen, a lo largo de cuatro salas, sus primeros dibujos y pinturas, sus relieves de aluminio y sus últimas esculturas modulares.

En la primera sala de la exposición se muestran los primeros tanteos de la artista (1956-1957).  

Los „Spachtel Arbeiten“ (obras con espátula) tienen afinidades estética con el Expresionismo Abstracto y el 

Informalismo. 

Posenenske esparce la pintura sobre el soporte pictórico y luego la raspa, configurando un campo texturado en capas. Las primeras obras sobre papel „Raster Bilder“ (cuadros reticulares) son investigaciones en el campo de la serialidad, la repetición y la variación sobre una retícula precisa. Algunas de estas obras—distribuciones arbitrarias de puntos—llevadas a cabo mediante el gesto mecánico, evocan la obra del pintor y escultor argentino Lucio Fontana. En esta sala también se presentan esbozos y estudios de escenografía y vestuarios geométricos para la opera de Puccini „Turandot“.

En la segunda sala se encuentran las obras en las que la artista introduce procesos materiales industriales.

Las pinturas realizadas con spray „Spritzbilder“ incorporan colores primarios y secundarios en cuya intercalación se crea una ilusión de profundidad en oposición al plano subyacente. En las obras hechas con cinta adhesiva sobre papel „Streifenbild“ la

artista define lo que será su paleta de colores: Rojo, azul, amarillo y negro (Pal system).

En las „Plastische Bilder“ (1966-1967) Posenenske crea ondulaciones y pliegues en el papel pintado o metal, como un intento de escapar de la bidimensionalidad. Las series A, B, y C suponen su definitivo salto a la escultura: Objetos monocromáticos de producción industrial aparecen colgados en la pared o colocados en el suelo en combinaciones de 2-4.

Relieves de acero esmaltado de formas concavas, ovales o convexas, alineadas vertical o horizontalmente, que recuerdan a la obra del escultor minimalista americano Donald Judd. Estas obras, a diferencia de las „Plastische Bilder“ están fabricadas industrialmente en cantidad ilimitada. 

La escultura Drehflügel Serie E (Hojas batientes Serie E), de nueva fabricación, invita al público a interactuar con la obra. El visitante puede abrir las puertas batientes e introducirse en el espacio contenido entre las tres aristas de la escultura.

El video „Monotonie ist schön“ (1968) fue realizado por Posenenske en un viaje por los Países Bajos. La película, filmada en Super 8, captura la repetición del paisaje industrial.

En la sala 3 se muestran las Series D y DW. La serie D „Vierkantrohre“ (serie de tubos cuadrados) consiste en seis formas

realizadas en láminas de acero galvanizado. Estas esculturas, muy parecidas a los tubos de ventilación de aire, ofrecen un aspecto lúdico de la producción industrial. Algunos tubos cúbicos ascendentes o bifurcados, invitan al espectador a introducirse en la pared. Otros tubos tienen forma de herradura o configuran un loop.

La serie DW es una variante de solo cuatro formas

producida en cartón. Una tubería de cartón gigante corta el espacio de la sala en diagonal mediante tres módulos alineados. En la parte derecha de la sala se presentan nueve esculturas en tres series de 3x3 que tienen forma de chimenea.

Una tubería de cartón se introduce en la pared para reaparecer en el espacio contiguo. El acento lúdico de las esculturas de esta sala, no desprovisto de humor, convierte el espacio en un playground, en el que el visitante se siente como un niño con ganas de introducirse y jugar con los objetos de arte. El espacio es solidificado por las esculturas y estas, a su vez, parecen volatilizadas en el espacio. Para ser fieles al espíritu de la práctica de la artista, la disposición de la Serie D (serie de tubos cuadrados de metal) se modificará en dos ocasiones en el transcurso de la exposición. El público está invitado a asistir a la remodelación de la sala. La última sala de la exposición (sala 4) está dedicada a documentación,

diseños originales y videos sobre acciones de la artista.

MACBA (Barcelona) 18.10.2019-08-03-2020

Written by © David Armengou

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